viernes, 21 de abril de 2023

GRUPO DE COROS Y DANZAS

En un certamen internacional celebrado en el lago Como de Italia, en el año 1956, según Mª Luisa Vallejo, consiguió el primer premio el Grupo de Danzas de la Obra Sindical San Miguel, de Educación y Descanso de Tragacete, con Las Torrás, junto con otras actuaciones más modernas: una Seguidilla y una Jota Serrana, entre dieciocho naciones participantes, luciendo los trajes típicos de la Serranía Conquense. Aunque tenemos que aclarar, que según Mª Carmen Martínez Sanz, no alcanzaron el primer puesto, y obtuvieron el tercer premio, ya que su padre Esteban Martínez Megina, uno de los componentes de aquel grupo, todavía conserva el diploma, siendo el primer puesto para Filipinas y el segundo lo consiguió un pueblo de Huesca, Tamarite de Litera.
Dos años después, este grupo, invitado por el Ayuntamiento de Requena, para las fiestas de la vendimia, bailaron en la plaza. Allí estaban el embajador de los Estados Unidos, junto a su esposa Berta y  su hija. Tanto llamó su atención que prometieron ir a verlos bailar a Tragacete, cosa que cumplieron.
En Madrid, ganaron el primer premio Nacional de Danzas con el Grupo Infantil San Isidro, actuando sólo niños de cuatro a seis años con sus trajes típicos.

martes, 18 de abril de 2023

ADELA MASCARAQUE



Hoy día 18 de abril, la SGAE (Sociedad General de Autores de España), va a homenajear a Adela Pérez Méndez, nacida en Tragacete en 1914, usaba el seudónimo Adela Mascaraque, para las composiciones musicales y llevar a cabo sus interpretaciones al piano.
Colaboró con Gloria Fuertes en sus recitales poéticos; en 1967 compuso quince canciones con textos de la escritora madrileña, además de musicalizar los ‘chotis’ escritos por esta como Made in Spain, o Chula sentimental, recitados por Gloria Fuertes junto a la famosa cupletista Olga Ramos en la Verbena de la Paloma de Madrid de 1994, con Adela Mascaraque al piano.
Adela fue la pianista durante quince años del Ballet Nacional de España de 1978-1992, componiendo piezas de ballet como La Celestina, Goya, El Duque de Gandía y otros musicales.
Su obra se cuantifica en 139 canciones, siete pequeños ballets, así como diversos bailes españoles y clásicos. Ha compartido actuaciones con coreógrafos y bailarines de la talla de Antonio, José Granero y Antonio Gades.
Participó con lo más granado del baile español. En alguna ocasión acompañó al piano al cantante Raphael. Impartió lecciones de piano, siendo una de sus ilustres alumnas la concertista Paloma de Hita Alonso.
Fue homenajeada en el Teatro Auditorio de Cuenca, en un concierto en el año 1996, y su última actuación como pianista fue en 1998. Adela falleció en 2013.
Aunque hasta hoy teníamos, al menos yo, un profundo desconocimiento de ella. Ha sido un personaje brillante que nació en Tragacete, y desde este grupo le reconocemos su brillantez y vaya este pequeño homenaje desde el pueblo que la vio nacer.

viernes, 14 de abril de 2023

Indianos de Tragacete

Puerto de Sevilla Siglo XVI 







    




Perteneciendo Tragacete al Marquesado de Cañete, encontramos que en el siglo XVI, según el Libro de Pilas del Obispado, tiene 640 habitantes, cuenta con un Clérigo, y el resto de vecinos pecheros.

La fuerte crisis ganadera que afectó a toda la comarca a lo largo del S.XVI y principios del XVII, hizo descender la población, ya que en 1656 contaba tan solo con 320 habitantes.
En este siglo será cuando más españoles marchen a las Indias, en busca de riquezas, o acompañando a hidalgos o hacendados. Estos son los valientes que partieron de nuestro pueblo según el libro Conquenses intrépidos, (pasajeros a las Indias), de Manuel Amores Torrijos.
28 de julio de 1513: Juan López, se registra en la nao de Diego Rodríguez Pepino. Era hijo de Pero Martínez y de Juana Martínez, vecinos de Tragacete.
15 de octubre de 1555: En la expedición del segundo Marqués de Cañete, Don Andrés Hurtado de Mendoza, nombrado virrey del Perú, figura Esteban de Olazara, natural de Tragacete, hijo de Esteban de Olazara y de Ana López de Arteaga.
21 de febrero de 1601: Obtiene licencia para embarcar y partir hacia Perú, como criado de Pedro de Ludeña, Francisco de Losada, natural de Tragacete, hijo de Juan de Losada y Ana de Buiza. Era soltero y las señas identificativas que daba eran una verruga en la muñeca derecha y otra en el dedo pulgar de la misma mano.
22 de marzo de 1603: Con 24 años, chico de cuerpo, moreno de rostro y cejijunto, Hipólito de Marcilla, hijo de Pedro de Marcilla y Magdalena Martínez, natural de Tragacete, obtiene licencia para ir a Charcas como criado de Manuel de Castro y Padilla.
22 de marzo de 1611: Catalina Muñoz Peralejos, natural de Tragacete, hija de Pedro Muñoz e Isabel Martínez Peralejos,  con su hijo Pedro Martínez de Cuéllar, habido en su matrimonio con Juan Martínez de Cuéllar, pasan al Perú como criados de Andrés Juan Gaitán, inquisidor de Lima.
23 de mayo de 1669: Como criado del fiscal de la Inquisición de Cartagena de Indias el doctor Luis de Bruna Rico, viaja Antón Vázquez de Cañabal, mozo soltero natural de Tragacete, hijo de Julián Vázquez de Cañabal e Isabel Garcés de Marcilla. Consta en su petición ser nieto por línea paterna de Bartolomé Vázquez de Cañabal, familiar de la Inquisición de la ciudad de Cuenca, y por la materna, de Francisco Garcés de Marcilla y María Martínez Pacheco.
Como se puede comprobar en todos los períodos históricos, con sus idas y venidas, las personas se mueven y buscan mejorar sus condiciones de vida.

sábado, 25 de marzo de 2023

ENFERMEDADES DEL GANADO

 

Ahora que está de moda la viruela ovina, me viene a la mente cuando no había tanto control veterinario y los pastores pillaban las fiebres maltas (brucelosis). Raro era el año que no había varios infectados con esas fiebres que podían durar meses. Guardaban cama en reposo absoluto y casi siempre quedaban secuelas. Se contagiaban a través de la leche de los animales, o por alguna herida en contacto con el animal infectado.
En aquella época, recuerdo que había ovejas que se volvían ‘modorras’, que se les hacían los sesos agua, decían, y comenzaban a dar vueltas sin seguir al resto del ganado. Las sacrificaban, y como lo único que tenían enfermo era la cabeza, quiero suponer que la tiraban. Con el resto del animal hacían un ‘somarro’, o salón, que secaban al sereno en las ventanas más altas de la casa. Dicen que está muy bueno, no puedo dar fe porque al ver aquella pieza expuesta en las ventanas a modo de estandarte, me producía un ligero rechazo, por lo que creo no haberlo probado nunca.
En nuestro pueblo existen las expresiones ‘estar modorro’, o ‘ser un somarro’, para definir en el primer caso a alguien que no está en sus cabales, y en el segundo caso para decir que es un plasta, o pesado. Ambas expresiones de carácter despectivo.
Además, los ganaderos o pastores tenían una gran maestría como cirujanos y operaban incluso las cataratas de los animales, o lo que fuese aquello. No sé si es cierto, o me tomaban el pelo, cuentan que metiendo un imperdible tiraban y sacaban la telilla blanca de los ojos.
Las visitas del veterinario, o no existían, o eran mínimas, por lo que los dueños del ganado se tenían que ocupar de los partos o de las enfermedades que pudieran surgir.
Cuando yo era pequeña tuve una época en la que hice una breve incursión como ganadera. Mis primos, como sus padres eran ganaderos, tenían corderos a los que criaban con biberón si las madres parían dos crías, o simplemente no los querían amamantar.
Como cuando eres pequeño, tienes querencia a lo que los demás poseen, también yo quería tener un cordero al que criar. Mi primo Luciano me regaló un cordero recién nacido al que crie con esmero durante meses con un biberón, y todas las tardes lo visitaba para darle su ración. Me seguía a todas partes como si fuera su madre, ya que no había conocido a otra. Mi primo Santiago, que criaba otro, le enseñó al suyo a topar. Ambos estaban en la cuadra de mi prima María, y cada tarde, cuando íbamos a alimentarlos, teníamos que torear las envestidas del de Santiago.
El cordero fue creciendo, dejó de tomar leche, empezó a comer solo, volviendo entonces a su casa original con Luciano. Tras unos meses más ya estaba listo para su venta, y me dolió deshacerme de él.
Luciano hizo un negocio redondo con mi cordero, me lo regaló al nacer, después lo volvió a criar cuando ya no mamaba, y para finalizar lo vendió y me dio el dinero de la venta. Aquí terminó mi incursión en el negocio de la ganadería.
Dedico este relato a todos los sufridos ganaderos y, especialmente, a mis primos Luciano Sevilla y Santiago González, que nos dejaron demasiado pronto.

domingo, 19 de marzo de 2023

ARQUEOLOGÍA EXPERIMENTAL

Clase magistral de D. Emilio Guadalajara:
Corte del Lapis Especularis.









Este fin de semana Tragacete ha sido escenario de unas jornadas de Arqueología Experimental, organizadas por Jesús Patón, han resultado un completo éxito y muy enriquecedoras. Hemos aprendido conceptos desconocidos abriendo un nuevo panorama con proyectos interesantes para nuestra zona. Uno de los temas ha sido cómo se extraía el Lapis Especularis de las minas que surgieron alrededor del siglo I en torno a la comarca de Segóbriga, y el uso que hicieron los romanos al obtener el primer cristal de esa piedra de yeso y su transporte por las vías romanas hasta Cartago Nova (Cartagena), y de ahí a Roma.


Aunque el tema minero parece que queda lejos de nuestro pueblo, no tenemos un conocimiento profundo de la zona. Dentro del término de Montes de Cuenca, en el paraje de 'Pie Pajarón', hay una fuente denominada de la mina, y parece ser que con un acceso de bastante dificultad para llegar, se encuentra 'Mina Pepita' de la que se obtenía lignito, un carbón mineral que se extrae por compresión de la turba. Aún se puede ver mucha infraestructura, en estado ruinoso, incluyendo restos de una población, Valdeorinas, algo alejada, para mineros y familiares. Parece que el poblado sufrió un serio varapalo como consecuencia de la pandemia de 1918, la llamada 'gripe española' que en la sierra fue bastante virulenta. También se observa lo que debían ser oficinas y almacenes.
En 1928 el yacimiento petrolífero de Cuenca nos indica que seguía operativa y añade que durante la 1ª Guerra Mundial, también lo estaba la de Uña.
 













En algunos documentos sobre la minería y la Industria española durante la Guerra Civil del año 36 al 39 todavía seguía activa.


Como podéis ver es un tema bastante novedoso para muchos de nosotros, pues hasta que encontré estos datos desconocía su existencia.
Si tenéis interés en conocer más datos podéis visitar la página web purasierra.com, de donde he sacado esta información.
Seguiremos investigando y buscando más datos de nuestra comarca que puedan ser enriquecedores e interesantes.

viernes, 3 de marzo de 2023

8 DE MARZO DÍA DE LA MUJER



El día 8 de marzo celebramos el día de la mujer, no por ser mujer como persona, sino por el reconocimiento de igualdad con respecto al varón.
Ahora nos escandalizamos cuando pensamos en países en los que una mujer tiene menos valor que una cabra, pero si echamos la vista atrás, sólo para ver el avance conseguido, podemos comprobar que hace 80 ó 90 años, en nuestro país tampoco se valoraba a la mujer mucho más, quizá no tanto en el interior de la casa como de cara al exterior, donde para hacer cualquier gestión había que tener permiso del padre o del marido.
Los matrimonios también se concertaban entre familias, para "unir haciendas", decían. A veces, con el paso del tiempo las parejas llegaban incluso a quererse, en otros casos se producían infidelidades, ya que el enamoramiento iba por otros derroteros.
Como no existía el divorcio, podía ocurrir que los hombres se marcharan a otras ciudades, dejando mujer e hijos, estableciéndose y creando otra familia. Habían ido "a comprar tabaco", como rezaba el dicho, y ya no volvían.
La mujer, a pesar de levantarse al amanecer, para ayudar con el ganado, o en las tareas agrícolas, no veía reconocido su trabajo y, así, en el carnet de identidad de aquella época, en casi todos los casos, se marcaba: Profesión S.L. (sus labores), siempre aplicadas a las tareas del hogar: lavar, planchar, fregar, cocinar, etc.
Poco a poco, la mujer ha ido demostrando su capacidad, igual o superior en algunos casos a la del hombre, para ocupar cualquier puesto de trabajo, y se le ha ido reconociendo su valor y sus derechos.
El día que no se descalifique a nadie por cuestión de género, el día que todos tengamos los mismos derechos, cuando se haya alcanzado la igualdad en todos los ámbitos, ese día no habrá que celebrar el día de la mujer, ni el del hombre. Ese día, sin etiquetas, podremos celebrar el día de las personas, en general. 
¡Feliz día de la mujer!

martes, 28 de febrero de 2023

TRAGACETE Y SUS DIFERENTES DUEÑOS

Escudo de Tragacete
La importancia de Tragacete comienza, cuando llega gente del Señorío de Molina en pleno período repoblacional, tras la caída del musulmán Rey Lobo de Murcia en 1171, que hasta aquí llegaban sus dominios.
D. Pedro Manrique de Lara, señor de Molina, adquiere el lugar de Tragacete cuya villa pobló.
El 3 de febrero de 1202:
Alfonso VIII otorga y confirma la compra de Tragacete y sus Salinas a su propietaria, la condesa doña Mafalda, viuda de D. Pedro Manrique de Lara, junto a su hijo Gonzalo Pérez, concediéndole de esa manera los diezmos salinares a la Catedral conquense.
15 de abril de 1370, el privilegio concedido por el rey Alfonso XI queda confirmado por el rey Enrique II, por el que se otorga a D. Alvar García de Albornoz, hermano del Cardenal Gil de Albornoz, las villas de Torralba y Tragacete, con sus castillos, términos y vasallos. Alvar García de Albornoz “el Mozo”, señor de Utiel, Beteta y Tragacete, Copero Mayor del Rey; fallece en 1385 peleando en la batalla de El Troncoso contra los portugueses.
Alvar García Albornoz "El Viejo” fue el V señor de Albornoz, Utiel, Moya, Torralba, Tragacete y Beteta con sus seis aldeas, a los que hay que añadir los heredados de su padre García Álvarez de Albornoz. Los Albornoz fueron los grandes propietarios de señoríos y tierras conquenses siendo enterrados en su capilla de la catedral conocida también como de los Caballeros mandada levantar por el IV señor de Albornoz. 
De 1389 a 1442 la propietaria es María de Albornoz. Con el enlace entre los Albornoz y la familia de los Carrillo, pasan a formar parte en el siglo XV de las propiedades de los Carrillo de Albornoz. Gómez Carrillo de Albornoz llamado el Feo deja el mayorazgo que había heredado de su prima segunda María de Albornoz a su primogénito Juan de Albornoz.  El Feo era hijo de un primo hermano de la madre de Gómez Carrillo de Albornoz llamado Juan de Albornoz, padre de María de Albornoz, Señora de Albornoz y  del Infantado de Huete.
1457: Hermana de Maria es Beatriz de Albornoz "la Ricahembra",  Señora del Infantado, Moya, Utiel, Requena, Torralba, Beteta, y de seis villas del marquesado de Cañete que aporta al marquesado: las villas de Uña junto con las de Tragacete, Valdemeca, Poyatos, Cañada del Hoyo y la Casa del Cardenal en la ciudad de Cuenca, así como las heredades de Valera de Arriba y Valera de Abajo y las de Ballesteros y Moya. Casó con Diego Hurtado de Mendoza, Señor de Cañete.
1480: El señorío de Moya fue elevado a marquesado por los Reyes Católicos en las Cortes de Toro. El marquesado de Moya fue la recompensa de la reina Isabel La Católica a su gran amiga y apoyo Isabel de Bobadilla casada con Andrés Cabrera. Su hija, Isabel Cabrera de Bobadilla, casará con un Hurtado de Mendoza, quienes recibirán el título de marqueses de Moya. Los Reyes Católicos utilizaron la concesión de títulos para recompensar los apoyos recibidos de la nobleza a sus aspiraciones al trono de Castilla. 
A partir de 1601, no pudo el Consejo de Hacienda vender más exenciones jurisdiccionales A partir de 1626, lo que se vendía eran vasallos. Si la aldea, tomaba la decisión de comprarse a sí misma, negando la constitución de un señorío particular, el resultado era una nueva villa. El precio era el mismo que la venta de jurisdicciones en el siglo anterior: 15.000 maravedíes por vecino, para las poblaciones situadas a la derecha del Tajo, en territorio de la chancillería de Valladolid, y 16.000 para las poblaciones situadas a la izquierda, pertenecientes a la chancillería de Granada; pero también podían venderse, atendiendo a la extensión del término, a razón de 6.400 ducados:
de a tresçientos y cinco mrs cada ducado por legua legal. Lo uno o lo otro a eleçion de su magestad o de los del dho su Conssº de Hazienda”.
El primer trámite para la transacción era fijar la población de la villa que se pretendía adquirir y depositar el tercio de su valor; después se hacía la medición del término y el censo de la vecindad. El cálculo casi siempre era inferior al real, para adelantar menos dinero. El buen resultado de este primer intento, animó a continuar con las ventas. Una Real Cédula de 15 de mayo de 1630 dispuso, previo consentimiento de las Cortes, que se vendieran otros 12.000 vasallos. En 1652, se vendieron doce pueblos y en 1658, se vendieron catorce más. En los últimos años del reinado de Felipe IV sólo hay algunas ventas esporádicas y en los primeros de su hijo y sucesor siguen haciéndose, aunque en pequeño número: cinco en 1667 y cinco en 1668. En 1670, el Reino protestó de las enajenaciones.
De 1626 a 1668 se vendieron 52.306 vecinos; de éstos, 20.082 correspondieron a jurisdicciones compradas por los propios lugares, 8.916 compradas por los nobles y 23.307 vasallos fueron comprados por compradores no nobles. Hay que tener en cuenta que no todas estas ventas dieron lugar a formación de señoríos, en muchos casos, las villas o lugares se compraron a sí mismos para evitar caer en poder de un señor o para exentarse de la cabeza de su jurisdicción.
Habrá que agregar, a las cifras anteriores, las poblaciones entregadas por el monarca a ciertos señores en pago de deudas y servicios; un móvil de prestigio y nunca motivos económicos, impulsaban, por regla general, a los compradores de lugares, pues esto facilitaba a su poseedor un ascenso social. La posesión de una villa o aldea, además de colmar su vanidad, pues recibían homenaje de los lugareños y colocaban sus armas en las iglesias, les daba ingreso a la categoría de señor de vasallos, paso previo, en algunos casos, a la nobleza titulada.
1757:  La Intendencia de Cuenca intercambia territorio y pueblos con Teruel, Toledo, Guadalajara, Albacete, Ciudad Real, Valencia y Madrid, interviniendo en el proceso las Ordenes militares de Santiago y Calatrava. Cuenca pasó la villa de Vindel a la provincia de Teruel, y recibió de ella las villas de Huelamo y Lagunaseca, de Guadalajara recibe la de Valsalobre.
Finales del siglo XVIII: Desarticulación comunal del liberalismo.
1808: La Constitución deroga los señoríos.
1834: Abolición de los señoríos jurisdiccionales, los marquesados.
1835: Desamortización de Mendizábal.
1899: La provincia de Cuenca fue terreno abonado de caciques durante la Restauración.
Comienzos del S.XX: Con el aprovechamiento de pastos, dehesas para el ganado y la necesidad de financiación para los términos por la gran riqueza forestal mediante subastas de la madera, lleva a graves enfrentamientos entre la ciudad de Cuenca y los pueblos mancomunados de la Sierra, prácticamente la mayoría del monte es adjudicado a la ciudad de Cuenca. 
1925: La Vega del Codorno se segrega de Tragacete, pasando a constituir corporación propia.

Fuentes bibliográficas: Miguel Romero, Paloma Torrijos, Bascuñán.