domingo, 8 de enero de 2023

LAS CAÑADAS












La actividad ganadera alcanzó una importancia vital durante los siglos XV y XVI gracias a la calidad de sus lanas y como consecuencia a la fuerte demanda que había desde lugares como Génova, Florencia o Flandes. Por eso el Fuero reglamentó el establecimiento de cañadas, rebaños y mojoneras, así como aranceles de precios y salarios de Cuenca.
En 1462 fijaba los precios de la lana, que según las zonas, alcanzaba cifras elevadas. La de Tragacete se pagaba a 112,5 maravedís la arroba, lo mismo que la de Poyatos y Huélamo, consideradas de las mejores.
Una de las Cañadas Reales más importantes era la llamada Cañada Real de Zaragoza a Andalucía, que salvando el Tajo por la dehesa de Bellvalle, cruza los términos de Cueva del Hierro y Masegosa, y discurre aguas arriba por la vega del río Cuervo, atravesando los límites de Vega y Tragacete y su descenso hacia Las Majadas y Villalba.
Por este paso se desplazaban los rebaños de estos lugares en época de trashumancia, bajando a Andalucía a pasar el invierno y regresando a la Sierra el caluroso verano.
En el siglo XV se tiene conocimiento de que rebaños de Tragacete, como los de Juan Rodríguez con 825 cabezas, los de Francisco de la Cava con 650, o los de Esteban Sánchez con 2900, pastaban en tierras de Murcia durante el reinado de los Reyes Católicos.
(Fuente: Miguel Romero Sáiz)

sábado, 17 de diciembre de 2022

LA NAVIDAD

Iglesia S.Miguel Arcángel. Tragacete.










  

 

Estamos a las puertas de la Navidad, unas fechas entrañables para celebrar en familia, sobre todo si hay niños. Los mayores tenemos la obligación de trasmitir la magia de estas fechas, con el nacimiento del niño Dios, la esperanza de la llegada del Nuevo Año y la venida de Los Reyes Magos.
Hay fechas en que la asistencia a misa es importante, y una de ellas es la misa del Gallo por lo que representa, el nacimiento del niño Dios.
Corría el año 1989 cuando un grupo de escolares de Tragacete, alentados y dirigidos por el párroco D. Eugenio Mialdea, que lo fue durante muchísimos años, tantos que celebró mi primera comunión, y llegó a bautizar a mis dos hijos mayores. Estos escolares llevaron a cabo la representación del nacimiento de Jesús. La Virgen, San José, el Niño, los pastores, el Ángel, todos ellos caracterizados según su papel.

Misa del Gallo de 1989











La Iglesia estaba llena, los niños se implicaban, y al mismo tiempo lo hacían sus familias.
Cada vez somos menos los asistentes a esta misa tan especial. Ni el frío ni la hora son excusas, a la sazón  somos serranos y estamos acostumbrados. Tal vez, si volvemos a implicar a los más pequeños seamos capaces de revitalizar esa noche tan importante.
Los niños son la clave, el futuro, esperan ansiosos la llegada de los Reyes Magos, saben que vienen de Oriente, y les traen caramelos y regalos, pero sin conocer la tradición de adorar al Niño Dios.
Los Reyes Magos, esos seres tan especiales, que viajan incansables, repartiendo regalos por toda la Cristiandad, que nunca envejecen, porque se alimentan de sonrisas, y ver la mirada alegre de los niños es su razón de existir.
Tenemos niños.
Tenemos futuro.
Tenemos Reyes Magos.
Tenemos sonrisas.
Tenemos Navidad.
¡Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo! 

domingo, 11 de diciembre de 2022

LOS FORESTALES

















Antes de que los pueblos tuviesen delimitados sus propios términos, después de múltiples litigios, los encargados de cuidar los montes eran los llamados Caballeros de la Sierra, que servían a los grandes Señores de la época, como el marqués Don Diego Hurtado de Mendoza, o el Señorío de Cuenca, cuidando que ni para edificar, ni tan siquiera para poder calentarse, se pudiera coger leña de ellos, con fuertes represalias para los que lo hicieran, que se arriesgaban a la destrucción de sus edificios, e incluso sus hornos de leña. Los procesos de desarticulación de la masa comunal durante el siglo XIX, desataron un importante conflicto en la Serranía de Cuenca. La fecha que se toma como referencia de los agentes forestales fue la de el 11 de julio de 1877. Bajo el reinado de Alfonso XII, se promulga la Ley de Mejora, Fomento y Repoblación de los Montes Públicos. Ya en 1907, tras apreciar la necesidad de contar con un cuerpo específico dedicado a proteger y conservar los montes, se crea el Cuerpo de Guardería Forestal del Estado. En un informe de 1917, se habla de que tenía a su cargo cada Guarda una masa de 5.000 Has. en diferentes municipios. Ya diferenciadas las Has. pertinentes de cada pueblo y acotado por parajes, cada uno de ellos estaba adscrito a un guarda forestal (agente medioambiental en la actualidad). Estos no solo se encargaban de vigilar la parte que les correspondía, también de cuidarlo. Cada guarda tenía una cuadrilla de trabajo de seis o siete jornaleros que vivían del monte, lo tenían limpio todo el año y evitaban, junto a la ganadería, los grandes incendios. En un principio, los guardas vivían en el monte que tenían asignado, en casas forestales exclusivamente para ellos. Más tarde bajaron a vivir al pueblo. Si había cuatro o cinco guardas forestales, también arrastraban familias con hijos que aumentaban la población y daban vida al comercio y a la escuela, en definitiva manteniendo puestos de trabajo. Las diferentes administraciones, con sus propios criterios de centralizar puestos de trabajo, poco a poco han ido cargándose la población rural. Los forestales y, también en el mismo entorno, el médico, el practicante, el veterinario, maestros de escuela, guardias civiles, etcétera, aunque continúan ejerciendo su labor social, han dejado de vivir en el pueblo. Es cierto que la dureza del trabajo en el monte, hizo que mucha gente emigrara a las grandes ciudades en busca de trabajos mejores y mayores oportunidades para sus hijos. También es cierto que el que quiso quedarse vivió del trabajo existente, y que con la llegada de maquinaria de apoyo, el monte se iba haciendo menos duro. Algunos después de probar suerte en las ciudades han vuelto, pero han sido los menos. De alguna manera la administración debería tener como objetivo hacer atractiva la vida rural, incentivar el trabajo en el monte, cuidarlo y protegerlo. El resultado final sería un monte limpio con menos incendios, y los pueblos crecerían en calidad de vida, con la ilusión del aumento gradual de su población.

jueves, 10 de noviembre de 2022

Orígenes de Tragacete

Tragacete en otoño

 








Texto recogido del libro "Pueblos y Paisajes" de Miguel Romero Sáiz.

«Hablar del cerro de San Felipe, techo de la Sierra de Cuenca, y a su lado, oír el susurro de la corriente que genera el río Cuervo, en su discurrir, te permite conocer la ubicación de un término, que de por sí, es tan antiguo como la madre Naturaleza.
Las aguas del Cuervo, que nacen en la vertiente noroccidental del cerro de San Felipe, las del Júcar, a unos cinco kilómetros, y al lado las del Tajo, que surcan los tilos centenarios, forman el enclave de un lugar señorial, por su estampa, y antiguo por su origen: Tragacete. 
Al final de la Edad del Bronce, y cuando hasta aquí llegan los pueblos indoeuropeos van mezclando su sangre con la población autóctona. Un pueblo, el celtíbero, forma hogar. 
La extracción del hierro, fundamental para la vida de este período, generó en lugares de la Serranía Alta condicionantes de poder. Tragacete fue uno de ellos, los romanos en su tiempo, nos dejaron su puente sobre el Júcar, y los visigodos después, explotarían su yacimiento mineral.
Sin embargo, la riqueza de su suelo fue siempre un bien apreciado. Las masas ferruginosas, antes citadas, con la abundante madera, aprovechada por los musulmanes para astilleros, y la explotación de ricas salinas, formaban el triángulo económico en el que se consolidó su evolución demográfica, creando lugar de poblamiento y núcleo importante de la Alta Sierra.
Tragacete adquiere ese nombre en base al arbusto que se cría en las riberas de sus ríos, y cuyo nombre "taraje" nos conduce etimológicamente a Tragacete, como pequeño lugar abundante en tarajes.
En el período repoblacional, este lugar adquiere la importancia que le marcará la historia, al llegar hasta aquí gentes del Señorío de Molina y establecer sus linajes.
A consecuencia de la caída del rey Lobo, rey musulmán de Murcia, cuyos dominios hasta aquí llegaban, los cristianos ocuparon varios castillos de la Sierra, más allá de Beteta, y así D. Pedro Manrique de Lara adquiere el de Tragacete, cuya villa pobló, allá por el 1202, según consta en un documento, en el cual, el rey Alfonso VIII otorga y confirma la venta de Tragacete, que Doña Mafalda, viuda de Pedro Manrique, junto a su hijo Gonzalo Pérez, hicieron al Concejo de Cuenca por cuatro mil maravedís, exceptuando las Salinas que allí se explotaban y que Alfonso VIII reservó para él:
"Yo, Alfonso, Rey de Castilla y de Toledo, ... confirmo al Concejo de Cuenca la compra que hizo de Tragacete a Doña Mafalda, mujer de Pedro Manrique y a su hijo Gonzalo Pérez por cuatro mil maravedís para que tenga y posea la aldea de Tragacete como término de Cuenca, con todas sus posesiones y pertenencias, tierras, prados, aguas, ríos, bosques y dehesas, por derecho hereditario a perpetuidad, excepto las Salinas allí existentes que las reservo para mi causa."
En otro documento fechado el 25 de octubre del mismo año 1202, Alfonso VIII concede al Obispo San Julián y a los canónigos de su Iglesia el diezmo de las rentas de las Salinas de Tragacete...»

Como podemos comprobar a través de este texto, los períodos repoblacionales han sido necesarios y se han sucedido en diferentes épocas, llegando hasta nuestros días con su bagaje de historia viva. 

sábado, 22 de octubre de 2022

TODOS LOS SANTOS

Cementerio Municipal de Tragacete










El día 1 de noviembre celebramos la festividad de Todos los Santos, una fiesta luctuosa en la que recordamos y honramos a nuestros fallecidos.
El concepto "muerte" es inherente al concepto "nacimiento", nacemos para morir, y el intervalo de tiempo que hay en medio se llama "vida", y ese es el importante.
Con el paso de los años, del progreso, del descreimiento, etcétera, también ha cambiado la forma de enfrentar el último destino. Hace 60-70 años en nuestro pueblo, cuando alguien fallecía la familia se enterraba en vida: luto riguroso tres años, y saliendo de la casa solo para lo estrictamente necesario, y después uno o dos años más de medio luto. Si a esto le añadimos que en ese período de cinco años había otro fallecido en la familia, se encadenaba otro período similar y los jóvenes perdían su juventud, puesto que el luto era para toda la familia.
Se rezaba el rosario durante nueve noches seguidas en la casa del difunto. Lo que yo conocí se reducía ya a tres noches, hasta que poco a poco ha desaparecido la costumbre.
Ahora la gente pasa su duelo de distinta manera, y no porque no se sienta, sino por el absurdo que supone dejar de vivir cuando ya no se puede hacer nada por el fallecido.
Antes la gente moría de distinta manera, más corriente: de un patatús, de cólico miserere, de repente, de viejo. Ahora no, ahora se muere de manera más "digna", los fallecimientos tienen nombre y apellido: de infarto, peritonitis, de la edad, de estrés.
También muchas mujeres morían de parto, casi todos nacíamos en casa, ayudados por algún familiar que ejercía de partera. El médico sólo era solicitado cuando la cosa era muy complicada. Ahora es muy difícil que alguien muera de parto, puesto que hay un control durante todo el embarazo y los nacimientos se producen en hospitales.
Antes, los niños que nacían en verano, solían tener un mal desenlace, decían que se "agostaban", ¿el motivo?, era que las madres venían "sofocás" del campo y los amamantaban, y no sufrían gripes estomacales, ni descomposición, ni tan siquiera diarrea, tenían un "caguetazo negro", se agostaban.
Lo de la deshidratación entonces no existía.
Si la noche de Todos los Santos causaba respeto, la siguiente, la de las Ánimas, producía terror. Esos seres errantes, que durante todo ese día vagaban buscando qué sé yo, te hacían sentir rodeado de miedo. La costumbre era y es, hacer chocolate y puches. 
Por cierto, decían que esa noche las ánimas, en los pobres puches metían los pies, y la gente joven tapaban con esos puches las cerraduras, que al endurecerse costaba abrir las puertas.
Por todo esto, el día de Todos los Santos no celebramos fallecimientos, sino recuerdos, momentos vividos, todos los buenos.
Honremos a nuestros muertos, sí, pero con nuestra mejor sonrisa y nuestro mejor recuerdo. Y mientras tanto, que no se nos olvide, que entre el principio y el fin, hay un intermedio que se llama vida. Disfrutemos con los nuestros, familiares, amigos, vecinos, porque la vida eterna queda lejos. 
Los creyentes fervorosos tienen alguna ventaja, los que tienen dudas, algo menos. Vivamos la vida terrena por si la otra no llega. 
¡Feliz día de Todos los Santos!

martes, 18 de octubre de 2022

CRONISTA OFICIAL DE TRAGACETE

29-Sep-2022 Nombramiento de la Cronista Oficial de Tragacete


 









El pasado día 29 de septiembre, festividad de San Miguel, tuve el honor y el privilegio de ser nombrada Cronista Oficial de Tragacete, figura que hasta ahora no existía en nuestro pueblo.
Voy a reproducir mi discurso de aceptación y agradecimiento:

“Siempre he sentido una gran curiosidad por conocer todo lo referente a Tragacete, su historia, sus costumbres y sus anécdotas.
Cada vez que he encontrado un libro hablando sobre Tragacete, lo he comprado, de ahí que tenga tantas referencias bibliográficas en mi blog. Otros datos los he sacado de bibliotecas, archivos, etc. Y también de historias vividas personalmente y otras oídas a personas mayores.
Durante la pandemia comencé a compartir, con todo aquel que me quisiera leer, para que al menos una distracción, por pequeña que fuese, evadiera la mente durante el encierro que nos tocó vivir, pero sin mayores pretensiones.
Jamás pensé que la Corporación se iba a hacer eco de mis escritos y me ofreciera ser Cronista de Tragacete, nada menos, mi pueblo.
Aunque en principio me costó mucho decidirme, pensándolo bien llegué a la conclusión de que Tragacete merece tener una memoria escrita para que los más jóvenes la conozcan y no se pierda en el olvido.
Dar las gracias a todos los que me animan con sus comentarios, a la Corporación por confiar en mí, y aún sin estar segura de ser merecedora de tal honor, seguiré buscando, escribiendo y compartiendo con todo el que me quiera leer.
¡Que paséis unas Felices Fiestas!, con mesura, eso sí.

¡VIVA SAN MIGUEL!

¡VIVA TRAGACETE!”  

miércoles, 5 de octubre de 2022

MIGUEL ROMERO Y TRAGACETE

 

Ayuntamiento de Tragacete








Siempre es un placer, leer y escuchar a Miguel Romero, gran conocedor de la historia de muchos pueblos. En este caso un gran honor que lo haga hablando del nuestro. Gracias Miguel, amigo mío.

Tragacete y San Miguel

En La Serranía de Cuenca hay belleza por doquier. Vayas por donde vayas, busques caminos forestales, senderos o barrancos, subas hacia la Alta, recorras la Media o transites la Baja, te encontrarás pueblos, humildes y despoblados, pero bellísimos en encanto y paisaje, con  hospitalarias gentes como bandera.

Uno de los más bonitos es Tragacete. Allí, donde se ha puesto esa “Enseña de Desarrollo Rural” con facilidades para la llegada de nuevos pobladores, con Jornadas universitarias encaminadas a buscar sinergias para evitar la Despoblación, y con la puesta en valor de cursos de formación en la educación por haberse instalado allí la Fundación de Maestros, es un vivo ejemplo.

Ahora, vienen sus fiestas patronales y es San Miguel quien las bendice. Por eso, quiero y debo hablar de este lugar, histórico y moderno, tradicional y festivo, haciéndolo con ese bosquejo de su pasado, recordando algunos lugares de su excelso paisaje y sintiendo, como no, su paisanaje.

Este lugar, acurrucado a los pies del cerro de San Felipe, techo de la Sierra de Cuenca, encuclillado al lado del río Cuervo y su nacimiento, no muy lejano de las aguas del Júcar e incluso de las del Tajo, tiene un privilegiado enclave donde la Naturaleza le ha hecho privilegio de encanto.

Pero, su belleza le ha dado siempre el significado de su acontecer y su ubicación en tierras de montaña, al lado de enclaves poderosos, su gran peso en la historia. Aquí, después que el romano quisiera aprovecharse de sus salinas, la dependencia vino a generar el peso cristiano cuando desde el Señorío de Albarracín, un tal Azagra, disputara su poder con el otro señorío de Molina, potestad de don Manrique Pérez de Lara, abusando uno y otro, en prebendas y diezmos.

Tal fue la importancia de estas tierras que la ciudad de Cuenca durante el dominio de Alfonso VIII compró este lugar y sus salinas, el 3 de febrero de 1202 a su, por entonces, propietaria, la condesa doña Mafalda, viuda del conde don Pedro Núñez, concediéndole de esa manera los diezmos salinares a la catedral conquense.

Pero es en el siglo XIV cuando adquiere mayor protagonismo, pues Alfonso XI la concede a la familia de los Albornoz y ahí alcanza cierto rango como potestad de esta gran familia, sobre todo en tiempos de don Alvar García de Albornoz, noble de fuerte poder en aquellos tiempos de intrigas nobiliarias, asesor impenitente del propio rey Enrique II, el de las Mercedes.

Buen sitio este lugar de Tragacete. Desde sus tiempos de pertenencia a los marqueses de Cañete, aquellos Hurtado de Mendoza, con Prestameras y Beneficios a la capilla del Espíritu Santo de Cuenca, buenas Canonjías, su patronazgo a San Miguel, advocación de su bella parroquial, edificio solemne con bella espadaña y dos portadas que dan entrada a una nave amplia y bien artesonada, con modillones en las vigas centrales, retablo de piedra y mármol, pila bautismal, sencilla y de gallones, a los tiempos modernos, ahora, con buen turismo recibido, este lugar ha sido núcleo de la comarca.

Por eso hay que destacarlo. Ahora, su infraestructura es amplia. Hotel, hostales, restaurantes, casas rurales, amplias veredas de servicios y un sinfín de paisajes que incitan a un turismo rural donde la belleza y el sosiego te pueden provocar constante deseo de visita.

Todos recuerdan aquellos años de trashumancia, la Cañada Real de Zaragoza a Andalucía por Valencia, la que desde aquí partía y que, salvando el río Tajo por la Dehesa de Belvalle discurría aguas arriba del río Cuervo, cruzando los límites de la Vega del Codorno y Tragacete para descender hacia Las Majadas y Villalba. Aquellas cabañas ganaderas de Juan Rodríguez, Francisco de la Cueva o Esteban Sánchez nos advierten de la buena lana que aquí se criaban e hicieron del lugar, por entonces, privilegio de pocos. 

Una maravillosa naturaleza en un término indescriptible donde los montes de la Fuenseca, Cerro de En Medio, Solana de San Felipe, la Cordillera, Puntal de la Hoya, los Callejones, la Dehesa Boyal del Enebral y el Rincón de la Gitana, hacen brillar las maravillas que San Miguel Arcángel desde su iglesia bendice y hace reencuentro festivo en ese mes de septiembre con buenas verbenas, toros y jolgorio, manteniendo incluso aquellas tradiciones de antaño.

Miguel Romero Sáiz, Cronista Oficial de Cuenca, en su blog On the Road de Las Noticias de Cuenca.