viernes, 13 de noviembre de 2020

LOS MOLINOS

MOLINO DE ARRIBA

Acabo de encontrar una información* sobre los molinos de Tragacete.

En el término municipal de Tragacete, en la partida de la Chorrera, se encuentra rehabilitado para uso residencial el antiguo Molino de la Chorrera. Este molino harinero del siglo XVIII contaba con un par de muelas, una para harina y otra para piensos. El molino, que cuenta con otros edificios anexos, es de tres plantas y tiene una superficie en la base de un centenar de metros cuadrados. Los muros exteriores se levantaron con mampostería, en su mayoría tobas; la fachada principal está enlucida. La cubierta, a dos aguas, es de tejas árabes. En el exterior hay tres muelas francesas apiladas, de unos 127 cm de diámetro. Construido en la margen derecha del río Júcar, contaba con azud y canal propios del molino. El caz remataba en una balsa de forma irregular de unos dos a tres metros de profundidad, pero resulta complicado determinar sus dimensiones reales por la gran cantidad de vegetación que la circunda. A principio del siglo XX, como en muchos molinos de la zona, sus dueños instalaron una turbina para mover una dinamo con la que producir luz y abastecer a Tragacete, aprovechando las abundantes aguas que lleva el Júcar en ese tramo.
El segundo molino de Tragacete es el Molino del Medio o de la Toba. Como el anterior , ha sido rehabilitado para uso residencial, aunque mantiene parte de la fisonomía original de este molino del siglo XVIII. También conserva una sección de la obra hidráulica y la tubería que debía conectar el caz con una turbina. El agua procedía del caz del Molino, que discurría por el lado derecho del Júcar.
Sin abandonar la margen derecha del río y dentro también del término de Tragacete, se localizaba el Molino de Abajo o de los franceses, denominado así por haberlo adquirido en los años setenta del siglo XX un ciudadano de origen francés. El molino ha sido sometido a una severa rehabilitación para uso residencial, especialmente en su interior. Conserva no obstante, la fisonomía original del edificio, parte de la obra hidráulica y algunos elementos del molino, como una muela catalana, construida en un único bloque de conglomerado, y restos de otras muelas de origen francés. Cómo los anteriores molinos de Tragacete, está emplazado en la margen derecha del río Júcar. El azud y el canal eran propiedad del molino. En los primeros años del siglo XX, su entonces propietario, instaló una turbina y le acopló una dinamo con la que producía luz suficiente para autoabastecerse y hacerles llegar el resto a Tragacete.
*Pertenece a ESTEPA (Estudios del Territorio, del Paisaje y del Patrimonio).
José Serrano Julián y Miguel Antequera Fernández.
Es interesante, espero que os guste.

viernes, 23 de octubre de 2020

Pueblo de Cuenca

 

MAPA DE POSTAS DE 1810













En el libro de Miguel Romero de Pueblos de Cuenca, habla así sobre el nuestro.
Este lugar, acurrucado a los pies del cerro de San Felipe, techo de la Sierra de Cuenca, encuclillado al lado del río Cuervo y su nacimiento, no muy lejano de las aguas del Júcar e incluso de las del Tajo, tiene un privilegiado enclave donde la Naturaleza le ha hecho lugar de maravilloso encanto.
Pero, su belleza le ha dado siempre el significado de su acontecer y su ubicación en tierras de montaña, al lado de enclaves poderosos, su gran peso en la historia. Aquí, después que el romano quisiera aprovecharse de sus Salinas, la dependencia vino a generar el peso cristiano cuando desde el Señorío de Albarracín, un tal Azagra, disputara su poder con el otro señorío de Molina, potestad de Don Manrique Pérez de Lara, abusando uno y otro, en prebendas y diezmos.
Tal fue la importancia de estas tierras que la ciudad de Cuenca durante el dominio de Alfonso VIII compró este lugar y sus Salinas, el 3 de febrero de 1202 a su, por entonces, propietaria, la condesa doña Mafalda, viuda del conde don Pedro Núñez, concediéndole de esa manera los diezmos salinares a la Catedral conquense.
Pero es en el siglo XIV cuando adquiere mayor protagonismo, pues Alfonso XI la concede a la familia de los Albornoz y ahí alcanza cierto rango como potestad de esta gran familia, sobre todo en tiempos de Don Alvar García de Albornoz, noble de fuerte poder en aquellos tiempos de intrigas nobiliarias y, asesor impenitente del propio rey Enrique II, el de las Mercedes.
Buen sitio este lugar de Tragacete. Bueno en paisaje y en paisanaje.
Desde sus tiempos de pertenencia a los marqueses de Cañete, aquellos Hurtado de Mendoza, con prestameras y beneficios a la capilla del Espíritu Santo de Cuenca, Buenas Canonjías, su patronazgo a San Miguel, advocación de su bella parroquial, edificio solemne con bella espadaña y dos portadas que dan entrada a una nave amplia y bien artesonada, con modillones en las vigas centrales, retablo de piedra y mármol, pila bautismal, sencilla y de gallones, a los tiempos modernos, ahora, con buen turismo recibido, este lugar ha sido núcleo de la comarca.
Por eso hay que destacarlo. Ahora, su infraestructura es amplia. Hotel, hostales, restaurantes, casas rurales, amplias veredas de servicios y un sinfín de paisajes que incitan a un turismo rural donde la belleza y el sosiego te pueden provocar constante deseo de visita.
Todos recuerdan aquellos años de trashumancia, la Cañada Real de Zaragoza a Andalucía por Valencia, la que desde aquí partía y que, salvando el río Tajo por la dehesa de Belvalle, discurría aguas arriba del río Cuervo, cruzando los límites de la Vega del Codorno y Tragacete para descender hacia las Majadas y Villalba. Aquellas cabañas ganaderas de Juan Rodríguez, Francisco de la Cueva o Esteban Sánchez nos advierten de la buena lana que aquí se criaba e hicieron del lugar, por entonces, privilegio de pocos. Ese entorno de Parque Natural de la Serranía, hacen de este enclave un deseado punto de necesaria visita.

martes, 29 de septiembre de 2020

SAN MIGUEL DIFERENTE




  • SAN MIGUEL 2020

    La primera vez, en toda mi vida, que le fallo a San Miguel.
    VIVA SAN MIGUEL!!!
    VIVA TRAGACETE!!!

  • Hoy día de nuestro patrón SAN MIGUEL, en
    circunstancias tan especiales, me gustaría pedirle, no
    solo por nuestro pueblo, por el mundo entero. Y que de
    la misma manera que en la leyenda nos ayude. VIVA
    SAN MIGUEL.
    Esta publicación ya la puse en otro momento, pero hoy
    la quiero recordar:


    domingo, 21 de junio de 2020

    DESLINDE SIGLO XIX



    Los procesos de desarticulación del comunal durante el siglo XIX desataron un importante conflicto en la Serranía de Cuenca.
    La titularidad, uso y gestión de los montes públicos centraron el foco de las disputas.
    Los pleitos por los montes se convirtieron en uno de los ejes de las luchas políticas en los municipios y distritos serranos.
    A principios del siglo XX, sólo un municipio TRAGACETE, superaba los 1000 habitantes en la Serranía Alta.
    La fuente de riqueza tradicional de la comarca serrana procedía de la ganadería especialmente de la ovina. También se vería perjudicada, los caciques de la época, que eran grandes ganaderos, pujaban por los pastos influyendo en los pequeños ganaderos de la zona.
    Todo ello, tanto referente a montes, aprovechamientos, pastos etc. Viene muy bien reflejado en un informe hecho por OSCAR BASCUÑAN AÑOVER.
    Muy largo para reflejar aquí completamente, no obstante si tenéis interés lo podéis buscar y leer completo en Internet.
    Para que quede un reflejo de lo que fue, vaya esta copla publicada en 1889 en el semanario satírico conquense EL MONAGUILLO, a propósito de un deslinde efectuado entre CUENCA y TRAGACETE, que da buena cuenta de la situación:

    Dicen que dicen que estaban,
    en un amojonamiento,
    varios de nuestros ediles
    en comisión del Concejo;
    el señor Jefe de Montes,
    de este distrito... minero;
    el guarda mayor de Sierra;
    comisiones de otros pueblos;
    y por si estaba o no estaba
    un deslinde algo mal hecho
    y si el secretario iba,
    por su cargo y por su celo,
    algo más allá de donde
    le convenía al Concejo,
    enredado entre litigios,
    de pinos y otros enredos,
    se armó la de Dios es Cristo.
    Al guarda le dimitieron,
    al Secretario querían
    tomarle también el pelo,
    un concejal comerciante
    tomó las de Villadiego,
    y quedó el Señor Torralba*;
    en el monte, como médico,
    para curar las lesiones,
    en deslindes y en entuertos.
    Pero, señores, qué cosas
    qué pasan en estos tiempos,
    y que cuestiones se traen
    estos del Ayuntamiento!
    Si están en Cuenca hacen poco,
    lo poco nada bueno;
    van al monte y se amotinan
    y dejan a un guarda muerto
    o le dimiten.
    Señores
    padres del Ayuntamiento,
    que con su falta de tacto
    están jorobando al pueblo.

    * Concejal del Ayuntamiento de Cuenca

    Solo añadir que este periódico fue denunciado por el Ayuntamiento de Cuenca debido a la publicación de un artículo en su número 17 considerado "injurioso y calumnioso" a propósito del procedimiento empleado en el deslinde de los términos jurisdiccionales de Cuenca y Tragacete.
    Espero que os guste.

    sábado, 16 de mayo de 2020

    ALUMBRANDO EL PASADO

    CANDIL


    Alguna vez os habéis imaginado la vida sin luz eléctrica? Ahora estamos acostumbrados a tocar un interruptor y tener luz en toda la casa. No siempre ha sido así.
    Nuestros antepasados tenían otra forma de alumbrarse. Algunos habréis visto almacenados en los pajares, unos utensilios de hierro que ni siquiera sabéis qué son. Yo he visto de dos maneras, unos como una especie de trípode alto con diferentes agujeros para sujetar las teas y otros con un mango que se fijaba en una especie de clavo que había en la pared de la chimenea. Este instrumento se llama ALMENARA y lo llenaban de teas debajo de la chimenea a modo de antorcha para dar luz a la habitación en la que solían hacer la vida. Para movimientos por el resto de la casa se utilizaba otro instrumento, también de hierro, CANDIL este era un recipiente con aceite y una hebra torcida de algodón.
    Cómo podemos ver en cada etapa de la vida los seres humanos nos adaptamos a cualquier circunstancia...

    sábado, 9 de mayo de 2020

    MONTERÍA DE ALFONSO XI

    ALFONSO XI



    En las Anotaciones al libro de la Montería del rey Alfonso XI ya se habla de Tragacete.
    La Serranía de Cuenca parece haber sido una zona interesante poblada el siglo XIV. Así lo demuestra la densidad de emplazamientos y las referencias del texto.
    Los caminos debían abundar. Se mencionan dos que salían de Tragacete (de donde salía también una senda mesteña) a Valdecabras y a Arcos y otros que unían Majadas del Rey con Huélamo y Portillo.
    De construcciones se mienta una Iglesia, en pleno corazón de la zona de caza de osos y molinos en un par de puntos.
    La incipiente industria se recoge en un Escorial, ferrería y Salinas.
    La agricultura debía ser casi nula, con solo mención de huertas. Debía haber bastante apicultura en Colmenares. La ganadería estaba bien desarrollada, con majadas, vaquerizas y vecedas, amén de referencias a vacas, cabras, mulos, asnos y caballos. Tenia mucha importancia el bosque, del que se mencionan robles, pinos y cerezas, madroños, fresnos, carrascos, sabinas, enebros, moral y mostajo, además de matorral de zarzas, estepas y espinos. La fauna incluye truchas, halcones y venados.
    También se habla de la Mesta. De la "senda mesma que va desde las Majadas del Rey a Fuente del Berro". Por la dirección, se trata seguramente de la conocida luego como Cañada de los Chorros, que iba desde Cuenca a Tragacete y que recogía el ganado de la Sierra de Tragacete para llevarla por Villalba de la Sierra a esa Cañada o a la de Rodrigo Aldaz. Las Cañadas son llanuras despejadas de vegetación y peñas, que "si es larga y estrecha, llamarse ha Cañada"...

    viernes, 1 de mayo de 2020

    FLORES A MARÍA










    Otra para el recuerdo.

    ¿Os acordáis cuando éramos pequeñas y durante todo el mes de mayo llevábamos flores a la Virgen y cantábamos, o decíamos alguna poesía?
    Recuerdo aquella que decía:
    "Aunque soy tan chiquitita y tengo tan poquita voz, nadie me gana a decir viva la madre de Dios".
    ¡Qué felices e inocentes en nuestra infancia!