lunes, 27 de enero de 2025

Imágenes antiguas de Tragacete

 

Fuente de los 12 caños y Casa de Don Casildo


Plaza del Ayuntamiento

Casa Cuartel








En estas instantáneas del centro de estudios de Castilla - La Mancha, podemos apreciar el paso del tiempo en nuestro pueblo. La plaza de arena, las calles también. La fuente de los doce caños en su primera ubicación, en la esquina de la plaza. Al fondo el ya desaparecido arco que daba entrada al coto escolar. La calle de los postigos cerrada como corral. La casa cuartel sin el arco de la entrada ni las maderas del muro. Las casas que hay detrás diferentes. Las acacias que había delante de casi todas las puertas, para dar sombra en verano. La plaza de María Luisa Vallejo de arena. La casa de los Arribas antes de su remodelación. Probablemente están hechas a finales de los sesenta, principios de los setenta. Aunque la esencia del pueblo sigue estando, hemos cambiado para bien.

domingo, 15 de diciembre de 2024

CORO DE TRAGACETE


En Tragacete, en diciembre, ya huele a Navidad, a turrón y a mazapán, y no sólo por el alumbrado que desde hace días nos recuerda en qué fechas estamos. 
Ayer, sábado 14 de diciembre de 2024, tuvo lugar la inauguración de las fiestas navideñas con un recital de villancicos, con el que nos ha deleitado el Coro de Tragacete, de reciente creación.
Nos han ofrecido un extenso repertorio de Villancicos Populares, algunos de ellos originarios de nuestro propio pueblo.
Este coro, que comenzó su andadura este verano para cantar el día de la Fiesta a nuestro patrón San Miguel, ha seguido ensayando, y continúan dando forma a un grupo que tiene pinta de triunfar, como en su día lo hicieron los Coros y Danzas de Tragacete en aquel Certamen Internacional del lago Como de 1956 en tierras de Italia. 


Este grupo está compuesto por seis mujeres y dos hombres: María del Mar, que es el alma mater del grupo, Rocío, Lourdes González, Juani, Lourdes Mondaray y Granada, contando con Vicente y Apolonio en la representación masculina.
Lograron reunir a medio centenar de personas, en la siempre bella Casa de Don Casildo, una tarde amena en un bello entorno.


Este mes también ha tenido lugar un encuentro de Cruz Roja con personas procedentes de diferentes lugares de nuestra geografía, Tenerife, La Rioja y Albacete, entre otros. Encuentro en el que he tenido el placer de compartir con ellos la historia y los orígenes de nuestro pueblo.
Una vez inaugurada la Navidad, sólo me resta desearos unas felices fiestas a todos.
¡FELIZ NAVIDAD!
¡PRÓSPERO AÑO NUEVO!

viernes, 29 de noviembre de 2024

DE LA TABERNA AL BAR - AÑO 1954

Estos tres anuncios rezan como negocios de "entretenimiento" el año 1954.
El primero estaría situado entre el actual "Bar el Vasallo", y el rincón del Ayuntamiento, más conocido como el bar de la "Mañica", por ser Vicenta oriunda de algún pueblo de Aragón. El Bar Nacional, dice el anuncio que tenía calefacción, imagino que sería alguna estufa de leña, aunque contaban que siempre estaba apagada, y lo de Orquestina escapa a mi entendimiento, a menos que tuviera actuaciones con músicos locales. Yo sólo recuerdo que donde estuvo ese bar, al final criaban conejos, pasando años después a oficina de la Caja de Ahorros Provincial.
El segundo, más conocido como bar de "Conejo" que años más tarde pasó a ser el Bar Avenida, estaba en la Huesera, al lado de la Iglesia. Una vez dentro del bar, había que bajar unas escaleras y pasabas a lo que era  la discoteca de la época, el baile. A continuación de la sala de baile, donde las parejas tenían un poco de intimidad, salías a un patio donde estaba el servicio, que en aquella época era una letrina, un agujero en el suelo con un lugar para poner los pies.
Y el tercero, más conocido como el bar de "La Herrera", sin estar del todo segura, lo situaría donde actualmente está "El Gamo".
Eran negocios que a duras penas sostenían a sus familiares. Bares o tabernas en los que servían chatos de vino y café de puchero, aguardiente alcarreño, y quizá algún coñac.
En la plaza, estaba el Bar de Ciriaco, más conocido como el de Los Angeluchos, que lo llevaba el propio Ciriaco, junto a su mujer Isabel y sus hijos. Cuando estos se marcharon a otra población lo alquilaron, pasando a ser Bar La Chispa, durante diferentes generaciones hasta nuestros días. 
Conejo también se fue a la capital, y el bar Avenida empezó a llevarlo Jesús El Pájaro y su mujer Mari. Cuando Jesús abrió su propio negocio, el "Serranía", hizo una pequeña incursión en el bar Avenida Raimundo Aguilar (Apo), pronto trastocada por la mili. Luego Conejo vendió la casa donde estaba ubicado el bar y lo llevó también poco tiempo Miguel Mondaray, siendo Isidora y Pedro las últimas personas en llevar dicho bar antes de su cierre definitivo.
También en la plaza estaba el Bar Yuste, o de Heliodoro, que junto a Elena, su mujer lo estuvieron llevando hasta su marcha a la ciudad, alquilándoselo a Angelines "La Berrías" y sus hermanos, por lo que pasó a llamarse Bar Tres Hermanos. Pasados unos años lo traspasaron a Paula y su familia, continuando con el mismo nombre, pero conocido como Bar de La Paula, nombre que todavía hoy perdura. Muchos años más tarde Rocío y Miguel Ángel, le cambian el nombre a Bar Don Tercio, y lo llevan hasta su traspaso a Patri que lo llama Bar La Gaditana. Actualmente en traspaso, o traspasado ya, quizá, y en espera de nombre, quién sabe si vuelve al nombre original.
Los bares de la plaza, son los que han soportado las embestidas del destino, sin llegar a cerrar del todo.
Años más tarde abrió el Bar San Miguel, o Bar de Molina, con una terraza estupenda, que fue todo un acontecimiento, si lo comparabas con los bares de la plaza que se habían detenido en el tiempo. ¿Quién no recuerda las partidas de billar en el Bar de Molina, o las de futbolín en el Pub CUA?
El Bar San Miguel permaneció abierto hasta la jubilación de sus dueños, ya que la familia decidió no continuar con el negocio.
El Bar El Olmo, o Bar de Cayo, también estuvo en funcionamiento hasta cambiar el negocio al Hostal San Antonio. 
El Coto, bar de La Conchi, regentado por ella desde sus inicios.
El último en abrir, El Vasallo, en la plaza, al lado del que fue en su día El Gran Café Bar Nacional.
Los bares desde siempre han sido lugar de encuentro de los vecinos, como manera de socializar y hacer tratos. En aquellos bares del año 1954 no tenían cabida las mujeres. Los hombres iban a echar la partida y pasar un rato de esparcimiento. Más tarde con la llegada de la televisión, las mujeres empezaron a entrar para ver las corridas de toros. Era un gran acontecimiento el día que había toros, hasta los trabajadores del monte trabajaban a destajo para ver la corrida. Cuentan que en alguno de aquellos bares había que llevar un leño para ver la televisión.
Recuerdo todas las tardes ir al Bar Yuste a ver a Los Peques de la Familia Telerín cuando se iban a la cama, antes de que hubiera televisión en mi casa. También recuerdo tomar algún choleck de vainilla, chocolate o fresa, o los primeros helados que fabricaba Heliodoro de manera artesanal, poniendo un palillo en las cubiteras con choleck, que chupábamos quedando al final el cubito de hielo. ¡Qué buenos estaban! Más tarde llegaron los cucuruchos pequeños que se rellenaban con sacabolas, como actualmente en las heladerías.
Los bares siguen siendo lugar de encuentro, afortunadamente sin discriminación de sexos. Las bebidas, de todo tipo, el café de cafetera, cerveza; ya no se chatea, bueno sí, pero de diferente manera, a través del teléfono móvil.
Cuando en el año 1973 se rodó el capítulo Quince toneladas de madera y una mujer, de la serie Los Camioneros, también fueron importantes los bares, hay una escena en el Bar Tres Hermanos, y otra en el Bar Avenida donde aparecen echando la partida el médico (el actor Luis Induni), don Eugenio Mialdea (párroco del pueblo), Jesús Martínez y el suegro de Molina, que creo recordar se llamaba Domingo González, cuando Sancho Gracia llega buscando al médico.

Escena de los Camioneros

En la época de mayor actividad han llegado a coincidir hasta 9 ó 10 establecimientos de entretenimiento entre bares propiamente dichos y bares dentro de fondas y restaurantes, pero estos serán para otro escrito.
Probablemente haya habido algún bar anterior del que a veces he oído hablar, pero al no tener datos constatados, no me atrevo a referir su historia. 
En todas las épocas, los dueños o regentes han intentado dar un buen servicio al pueblo, aunque no siempre resulta tarea fácil, como tampoco lo es aguantarnos como clientes.
Enhorabuena a todos los bares que han logrado sobrevivir; suerte para los que inician ahora su aventura. Los que cerraron, siempre estarán en nuestro recuerdo. 

miércoles, 16 de octubre de 2024

LA TRASHUMANCIA Y GREGORIO MONDARAY

Fuente: Diario de Burgos Tragacete en 1978

El 20 de octubre de 1978, en el Diario de Burgos, aparece un reportaje sobre Tragacete y la Trashumancia, firmado por Luis San Valentín.
Siempre es agradable encontrar artículos de prensa sobre nuestro pueblo, y éste especialmente creo que le va a gustar a Lourdes Mondaray.
El señor San Valentín, andaba de vacaciones por la provincia de Cuenca, quería conocer, aunque fuera un poco por encima, nuestra Serranía y, de paso hacia Albarracín, paró en Tragacete, alojándose en una: “Moderna y confortable instalación hotelera cuyo atractivo nombre no era otro que el de Hostal La Trucha”
Se encontró de repente que aquellas latitudes estaban conectadas con lo de 'ya se van los pastores a la Extremadura'.
“Deambulaba a gusto y sin prisa por las cuidadas calles del pueblecito, admirando alguna que otra casona, cuando entre dos luces me llegó el suave tañido de unos cencerros mezclados con el peculiar balido de las ovejas que se aproximaban por doquier, como respondiendo a un habitual retorno a sus respectivos apriscos. De vuelta al hostal, pregunté al personal si abundaba el ganado lanar, sorprendiéndome cuando me comunicaron que sólo en el término se estimaba la existencia en 25.000 cabezas”.
Su curiosidad fue tal que pensó en salir a buscar información, aunque la hora ya no aconsejaba salir, y si quería conseguirla tendría que ser: “Al aclarar el día, ya que a esas horas, los pastores con sus rebaños abandonaban Tragacete en busca del consabido alimento”.
Se levantó al alba ya que los hatajos salían temprano y no volverían a sus corrales hasta el anochecer. Le impresionó la baja temperatura, y no tuvo tiempo de ir a buscar algo más de abrigo porque vio uno de los rebaños rebasando el perímetro del pueblo. Consiguió alcanzar al pastor y: “Tras el saludo de rigor, le comuniqué mis intenciones, a lo que respondió que no podría atender mis deseos hasta tanto situase el rebaño en una amplia zona ubicada al otro lado de la carretera, lugar donde ya los perros se constituirían en sus únicos guardianes. Dijo llamarse Gregorio Mondaray. No tenía otra ocupación que aquella, al igual que sus antepasados, resultándole por ello extremadamente fácil contestar a mis preguntas de cuándo, cómo y de qué manera discurría actualmente la trashumancia”.
Tras un largo diálogo, y al parecer bastante fresco por lo que cuenta el señor San Valentín, empezó a contarle cuándo se llevaba a cabo la contratación de los pastos que se hacía precisamente por aquellas fechas, viajando personalmente a Extremadura donde, por medio de corredores facilitaban tradicionalmente la información y se realizaban los contratos de las fincas objeto de aprovechamiento:
“Viniendo a suponer el costo de aquellos del orden de las 1.000 Ptas. 
–cabeza de vientre– con algunas variantes dependientes de las exigencias de los dueños de las dehesas en materia de redileo y alojamiento, mientras que el montante medio de los rebaños solía ser de unas 500 ovejas.
La salida de Tragacete alrededor de los Santos acompañados de los perros y algunas yeguas, permaneciendo por tierras extremeñas hasta finales de Mayo”.
El cómo lo hacían, le contó que el primer tramo: “Era por su pie hasta la estación de Chillarón, sita a unos 70 Kms por las vías pecuarias, cañadas, veredas y descansaderos, embarcando seguidamente en el ferrocarril hasta Los Pedroches”.
Y desde aquí volverían a hacer el camino a pie hasta las fincas, entre las que recordaba: “La Culebrilla, Santa Eufemia y el Encinarejo”.
En cuanto al hatajo se refiere está formado por borregas, primalas, andoscas, trasandoscas y cerradas, con una vida útil de unos siete años. Las parideras tenían lugar en la segunda quincena de Noviembre, vendiéndose el corderaje con unos 25 Kgs/cabeza días antes de emprender el regreso, a la vez que el esquileo, también por aquellas fechas con unos rendimientos de 2 Kgs/cabeza.
Una vez asentados en la finca, el ganado requería escasas atenciones, por lo que contando con los perros, un hombre y un muchacho podían cuidar perfectamente la guardería de hasta 800 cabezas, que eran confinadas por la noche en los rediles, cerramiento a base de una red confeccionada generalmente de esparto, sujeta por estacas clavadas en el terreno.
Los pastores se alojaban en la cocina del caserío, descansando sobre colchonetas, llevando consigo utensilios de cocina y algún alimento complementándolo con otros adquiridos en la localidad más próxima.
Respecto a la parte gastronómica, el menú consistía en un almuerzo a base de migas “pero sin tropezones”; para comer, en pleno campo, “se tomaba torreznos con pan”, y las cenas se hacían “en la cocina, consistiendo en patatas o legumbres con carne, ayudado con vino de la tierra”.
Conseguida toda la información Don Luis volvió al Hostal “a todo galope”, decía él, deseando recobrar una temperatura más cálida que la soportada interrogando a Gregorio que no parecía tener frío. Al entrar en el pueblo oyó lamentarse a una vecina de los estragos que la escarcha había ocasionado en su huerto. 
No seré yo quien diga si ha cambiado la trashumancia comparando aquélla época con ésta, porque nunca la he hecho. Serán los ganaderos de ahora los que juzguen si ha habido muchos o pocos cambios. 

A la memoria de Gregorio Mondaray, protagonista de este relato.

martes, 15 de octubre de 2024

FIN DEL VERANO



Con el final de las fiestas en honor a San Miguel, también damos por terminada la temporada estival, probablemente la mejor estación del año, aunque todas tienen su encanto.
Las calles y plazas vuelven a tener ese aspecto sombrío que deja la despoblación. Durante todo el verano el bullicio ha dado vida de día y de noche a las calles del pueblo. Los niños jugando durante todo el día, los adolescentes y mayores disfrutando de las casi siempre frescas noches del verano serrano. 
Lo que para unos es alegría, para otros puede resultar molesto, aunque ahora, el silencio se apodera de sus calles, y por las noches, a pesar de respirarse paz, al mismo tiempo, señorea la tristeza: ya no hay niños jugando en la plaza, ya no queda gente hasta altas horas en las terrazas. 
Esas imágenes, ya sólo se repetirán los fines de semana, cada vez menos, porque no lo permite el frío invierno. Y así, poco a poco, seguirán pasando las estaciones hasta que vuelva el verano, para unos agradable con sus risas y sus fiestas, y para otros molestia, por esas mismas risas y esas mismas fiestas. 
Esperaremos con paciencia el paso de las estaciones hasta detenernos una vez más en el verano. Ahora, después de haber disfrutado de las fiestas de San Miguel con todos sus espectáculos, disfrutemos de la temporada otoñal con sus diferentes colores, y cómo no, de la gastronomía de la época micológica.

¡¡FELIZ OTOÑO!!  

jueves, 26 de septiembre de 2024

PREGÓN DE LAS FIESTAS DE SAN MIGUEL 2024


Buenas tardes, Señor Alcalde, miembros de la Corporación, paisanos, vecinos de Tragacete, amigos en general, y digo en general porque es así, no se trata de construir muros, sino de, por medio de la palabra, construir puentes. 
Por los que se fueron, por los que no pueden estar, este pregón está cargado de amor, amor por el pueblo, por sus gentes, por su entorno, por sus posibilidades. 
Hagamos entre todos que nuestro pueblo sea un lugar de referencia, por su tranquilidad, por estar rodeado de naturaleza, por su hospitalidad, por sus fiestas, por establecer puntos de concordia, con la colaboración de Asociaciones, de Jubilados, de Mujeres, de los Jóvenes, de las Peñas. Todos juntos remando a favor podemos conseguir mucho más. 
Jamás pensé que iba a verme en esta tesitura. El próximo día 29, día de San Miguel, hará dos años que la Corporación me nombró Cronista Oficial de Tragacete, y aunque al principio me negué, fueron tan insistentes que tuve que aceptar, y me alegro de haberlo hecho, porque nuestro pueblo se merece que todas las historias que hay, se conozcan, se cuenten y no se pierdan, y así pasen a las siguientes generaciones, ese es mi objetivo. 
Una de las primeras historias que compartí fue la de la Leyenda de San Miguel, nuestro Santo Patrón, al que veneramos este domingo y acompañaremos, tanto en la misa como en la procesión por las calles del pueblo, con nuestras mejores galas en señal de respeto. 
La Leyenda cuenta cómo San Miguel viendo a la gente de su pueblo totalmente indefensa, atacada por una manada de enormes lobos, bajó de su pedestal y luchó hasta acabar con ellos o hacerlos huir. Los habitantes de nuestro pueblo que adoraban a San Miguel, a partir de este momento, la veneración aún fue mayor, y desde tiempos inmemoriales, seguimos venerándolo cada 29 de septiembre. 
Poco más que añadir, disfrutad de estos días, de la fiesta, del baile, la compañía, los amigos, con moderación, no bebáis más de la cuenta. 
Por último este pregón, que está dedicado al pueblo entero, por supuesto  a mi familia, pero sobre todo se lo quiero dedicar especialmente a una amiga de toda la vida, por ser una gran persona y por afrontar con valentía y entereza los avatares de la vida. Va por esta gran devota de San Miguel, Angustias Pérez. 
Es para mí un honor y un privilegio, poder dar comienzo con este humilde pregón a las fiestas de San Miguel.

Felices Fiestas !!!

Viva San Miguel !!!

Viva Tragacete !!!