domingo, 29 de marzo de 2020

LAS SALINAS DE TRAGACETE

Hola, paisanos. Hoy os voy a hablar de las salinas. Según D. José Torres Mena en su libro NOTICIAS CONQUENSES del año 1878.












La salina de Tragacete, situada AL N.O. del pueblo, un cuarto de legua distante, ocupa una extensión superficial de tres fanegas de tierra aproximadamente, de Marco real, y la constituyen dos manantiales, en pozos de 12 metros uno, y de 6 otro. Extraídas las aguas por medio de norias, se depositan en tres estanques o cocederos, desde los cuales se conducen a 118 balsas o eras, de formas diferentes, donde se realiza la cristalización; calculándose los productos anuales en unas 2500 fanegas.

martes, 24 de marzo de 2020

ETIMOLOGÍA DE TRAGACETE


Hoy voy a contar el significado de Tragacete según Heliodoro Cordente Martínez de su libro Toponimia conquense.

TARAY o TARAJE: Arbusto que se cria en las riberas de los ríos y lugares húmedos.
TARAJE > TRAGACETE

TRAGACETE: Pequeño lugar abundante en tarajes.

Es muy posible que el topónimo Tragacete proceda de la corrupción fonética del diminutivo de "taraje", haciendo alusión a la vegetación propia de aquel lugar, de igual manera que Cañete y Cardenete, puesto que el taray o taraje es una planta que crece en las riberas de los ríos y en los lugares húmedos, características que definen el entorno de esta población.
    Su repoblación se llevó a cabo por los cristianos procedentes del señorío de Molina quienes se instalaron en aquel lugar fundando la aldea que llamaron Tragacete por las circunstancias aludidas, aldea que pasó a pertenecer a D. Pedro Manrique de Lara, señor de Molina, como así consta en un documento fechado el 3 de febrero de 1202, en el que Alfonso VIII otorga y confirma la venta de Tragacete que Doña Mafalda, viuda de Don Pedro Manrique de Lara y su hijo Gonzalo Pérez, hicieron al Concejo de Cuenca por cuatro mil maravedís, exceptuando las salinas que allí se explotaban y que Alfonso VIII reservó para él.
Pero esa es otra historia que os seguiré contando otro día. Continuará.....
Espero que os guste y os entretenga en estos difíciles días.

lunes, 23 de marzo de 2020

TORRE ABRASADA

Hola amigos, voy a intentar contar un poco los orígenes de nuestro pueblo según D. Trifón Muñoz y Soliva.


FOTO DE LA TORRE

TRAGACETE. Sale de las raíces hebreas, tar, TORRE, y garah, ABRASADA.
Los griegos le dieron el sinónimo Antraca:
"LA REDUCIDA A CARBÓN"; y omitida la an, mudada la c en g y añadida la palabra cete, población, ciudad, tomó el nombre que lleva. El primitivo Tragacete debió estar en Vega del Codorno, donde junto a las ruinas de una ermita, se descubren los sillares mayores que han quedado en la provincia de las antiguas construcciones.
Sacado de un libro del año 1866.
Espero que os guste y os entretenga en estos días tan difíciles para todos. Mucha fuerza lo vamos a conseguir.
Seguiré buscando y poniendo lo que encuentre. Abrazos, paisanos.

jueves, 5 de diciembre de 2019

ANTIGUAS FIESTAS DE TRAGACETE

Según María Luisa Vallejo, así eran las fiestas en Tragacete antiguamente.




San Miguel libró al pueblo varias veces de las fieras (lobos). Por esto con el mayor fervor, en prueba de agradecimiento, siguen celebrando su fiesta, el 29 de septiembre.
Esta festividad, generalmente, es el límite anual de las faenas agrícolas, sobre todo, la fecha en que se contratan los agricultores en los pueblos de la provincia, para todo el año siguiente.
De aquí viene el refrán de que, cuando hay desacuerdo entre amos y criados se diga "has hecho San Miguel ".
ANTIGUAS FIESTAS DE TRAGACETE
Tan antiguas son que vienen celebrándose -como se verá-, desde los albores de la Reconquista.
Cuando tras la batalla de Guadalete -711- toda España quedó invadida por los árabes, por los grandes generales Muza y Tarik especialmente, los vencidos, huyeron, como se sabe, hacia las montañas del Norte.
Allí empezó la reconquista, primero en Asturias, tras la batalla de Covadonga donde fue elegido Caudillo de la grey cristiana, D. Pelayo; la de Navarra, en San Juan de la Peña; después el Principado de Cataluña, hasta que, poco a poco se fue reconquistando, a través de casi ocho siglos, el suelo Hispano.
Pues bien: esos picos inaccesibles -Tragacete y Huélamo-, no sufrieron el yugo árabe... (Eran tan insignificantes y tan abruptos... que no valía la pena...)
Los habitantes de Tragacete, cada vez que tenían noticia de algún triunfo cristiano sobre los árabes, lo celebraban de modo tan original y bonito, que vale la pena recordarlo.
CÓMO CELEBRABAN SUS FIESTAS
    Congregado todo el pueblo, hacían una gran hoguera en la plaza, bailando alrededor de la misma en un gran corro, en el que tomaban parte todos los hombres y mujeres; chicos y mayores, bailando una danza típica, denominada "LAS TORRÁS" (y que aún se conserva, grabada en un disco grande de la Casa Columbia, cuya melodía fue interpretada por "LA AGRUPACION ARTISTICO MUSICAL FOLKLORICA CONQUENSE" dirigida por Doña Carmen Viñals).
   En las brasas de esta gran hoguera, asaban una ternera, hasta que la "torraban" y entonces era celebrado, entre cánticos y alabanzas al Creador y a su protector San Miguel, el suculento banquete comido en la misma plaza por todos los asistentes, regado con buen vino.
De aquí, que esta típica y original DANZA, se llame "LAS TORRÁS ".
     La danza se animaba y amenizaba con su especial música de flautas hechas por los pastores (con cañas de carrizo de la ribera del Júcar), juntamente con guitarras, platillos dorados, panderetas, etc...
   Terminada la Reconquista, tras la toma de Granada en 1492, donde ya no había luchas con los árabes, este rito ancestral, transmitido de padres a hijos, milagrosamente no desapareció totalmente.
Únicamente se conservó la danza y cánticos, que ya, casi olvidados, han estado a punto de perderse.
El arte y amor a Cuenca y sus Costumbres y Tradiciones, ha podido revivirlas, por el celo del que fue alcalde varios años, Don Valentín Sevilla y a Doña Carmen Viñals, genial artista, profesora de Música, Canto y Declamación, que, gracias a su Agrupación Artística Folklórica Musical de Cuenca, ha logrado que la importante Casa Columbia la incluya en una grabación, hecha por su grupo, en disco grande de alta fidelidad, con escogidas canciones y danzas antiguas, totalmente agotado en pocos meses.
     Y hasta aquí la leyenda referente a Tragacete .

viernes, 18 de octubre de 2019

Tragacete, 1955

El otro día os conté la Leyenda de San Miguel, hoy os voy a contar cómo María Luisa Vallejo describía Tragacete allá por el año 1955.



Tragacete celebra su fiesta principal el 29 de septiembre, festividad de San Miguel.

Está situado este poético pueblo en lo más abrupto de la Serranía conquense, rodeado de importantes elevaciones, desde el que se descubre bellísimo panorama de imponente grandeza.
Sabido es, que toda la Serranía es maravillosa, como trazada por la mano de Dios.
Si se entra por LOS POYATOS, podemos contemplar enormes escalerones verticales, como cortados a pico, de muchos metros de altura.
En su término está el punto mas alto de la provincia: el vértice geodésico de San Felipe.
Debido precisamente a esta elevación, su clima es muy duro en invierno -donde allí empieza bien temprano-, como delicioso en verano.
PINCELADAS DE HISTORIA
Según los historiadores, es pueblo muy antiguo; pues según Muñoz Soliva, su nombre procede de raíces griegas, cuya traducción equivale a "Torre abrasada".
En la época griega, ya le dieron el nombre de "Antraca", "la reducción a carbón".
Torres Mena, también se ocupa de este pueblo, en su obra "Noticias Conquenses", por sus antiguas salinas, que por estar edificado a tan gran altura, en las estribaciones de la cordillera Celtibérica, su escasa población y escabrosidades le hicieron difícil ser conquistada, como Huélamo, ya rayando con el Reino de Aragón, regado por las aguas del Júcar.
Espero no aburrir con estos relatos encontrados sobre Tragacete. Cada vez que encuentre algo si no os molesta lo compartiré con todos vosotros.

miércoles, 16 de octubre de 2019

LA LEYENDA DE SAN MIGUEL

Quiero compartir con todos vosotros una leyenda conquense que he encontrado en un libro de María Luisa Vallejo. Trata sobre Tragacete y nuestro patrón San Miguel. Es una leyenda y como tal hay que entenderla. Espero que os guste, a mí me ha encantado.

LA LEYENDA DE SAN MIGUEL
Es un día de mediados del mes de noviembre.
Ya queda un poco lejos la festividad de su santo Patrón.
La nieve ha cubierto totalmente el pueblo, con más de veinte centímetros de inmaculada blancura.
Los vecinos, suelen reunirse -como era antigua costumbre parientes y amigos-, en algunos casos, porque ante las noches tan largas, el invernal solaz de que disfrutaban, mientras los varones hacían "pleita", (trenzado del esparto) y las mujeres bordados, ganchillo, medias, etc., Pasaban la trasnochada o bien leyendo -si alguno sabía, algún viejo texto- o contando episodios notables de la Reconquista.
A veces perturbaba la plácida quietud de los vecinos, el pavoroso aullido de las fieras salvajes, pobladoras de tan inaccesibles parajes.
No temáis -dice el tío Lino al sorprender las miedosas miradas de las mujeres de la tertulia, que, al amor de la lumbre baja, con potentes troncos, arden continuamente en la cocina-. No os asusten estos aullidos: nuestros rebaños están bien protegidos y guardados: no les podrán echar el diente los lobos, aunque bajaran hasta el pueblo.
Un pavoroso silencio reina en la, hasta hace unos momentos, animada tertulia porque...
─¿Notáis -dice la miedosa Tomasa-, que los aullidos se van oyendo cada vez más cerca...
─No creo que se atrevan los lobos a bajar hasta aquí...
Aunque trató de animarse el coloquio, ante la certeza de la observación de Tomasa, todos en tensión -unos menos y otros más- pasaron unos minutos que se fueron convirtiendo en ansiedad...
─Hagamos lo que otras veces -dijo el tío José-, encendamos una gran hoguera y huirán los lobos.
─Me parece bien, toda precaución es poca. Si de lo que vivimos es de nuestros rebaños y los lobos nos los destrozan...
Entre la espera y la duda, de si bajarían o no las fieras al pueblo -como otras veces había sucedido- pasaron unos minutos angustiosos. Los aullidos, cada vez más cerca , el tío Lino se asomó a la pequeña ventana que daba al campo y vio que una manada de lobos venía ya hacía el pueblo.
Ya no hay tiempo de encender hogueras -dijo-. Tomemos cuántas armas podamos y salgamos a ver si podemos detenerlos...
Los hombres, azorados, tomaron palos, horcas, trabucos y cuantos medios de defensa pudieron, saliendo, casi todos los vecinos del pueblo a la vez a hacer frente a la catástrofe que se les venía encima...
Una manada enorme de lobos empezó a deslizarse, pendiente abajo, lanzando feroces aullidos, confundidos con los gritos de las aterrorizadas mujeres, que, algunas, armadas de mazas y palos se atrevieron a unirse a los hombres...
Aquella invasión era imposible de vencer. Tras de una manada, venía otra, y otra, y otra...
Todas las fieras de la cordillera Celtibérica, se ve que se habían congregado para asolar el pueblo...
Había algunos lobos tan grandes, que bien podían volcar a los hombres y deshacerlos a dentelladas...
─¡Somos impotentes ante esto! -gritaron varios.
─¡San Miguel bendito: AMPÁRANOS...!
En esto, como una exhalación, vieron bajar en brioso corcel, al joven San Miguel que, con su espada, arremetía contra los lobos, sembrando entre las fieras una carnicería formidable.
Lobo que tocaba, lo partía en dos...
El fragor de la batalla, los gritos de las mujeres y aullidos de los lobos, cuando los principales animales habían caído, los otros huyeron hacia el monte, entre quejumbrosos aullidos...
Salvados los tragaceteños, dejando en la lid a sus invasores, tan gentilmente como había venido en blanco corcel, este divino legionario, partió ante la vista atónita de sus devotos y agradecidos tragaceteños.